Los Reyes Magos desafían al calor para repartir ilusión en Argentina

Buenos Aires.– Ataviados con sus abrigadas túnicas, pese al calor del verano en Buenos Aires, Melchor, Gaspar y Baltasar desfilaron este viernes por las calles de la capital argentina saludando y haciéndose fotos con niños y grandes, un recorrido que finalizó con la entrega de juguetes en hospitales infantiles.

En una jornada no festiva en el país, con el habitual hormigueo de personas que vive el centro de la capital un día laborable -pese al descenso de actividad estival-, los Reyes Magos iniciaron su desfile en la intersección de las calles Florida y Perón, ante el edificio del arquitecto francés François Fleury Tronquoy donde estaba la tienda Gath & Chaves.

No es un lugar cualquiera: durante décadas, hasta 1974, fue uno de los comercios por departamentos (hoy aloja la sucursal de una cadena de ropa), más tradicionales de la clase alta porteña, símbolo de la época dorada del país y donde se podía comprar de todo, con especial vistosidad en Navidad.

“(Estoy) muy contento de volver a estar haciendo esta caravana, de volver a ver la felicidad de los chicos (niños). Y la verdad es que es muy reconfortante, como siempre digo: el mejor regalo para los chicos es un abrazo y un te quiero”, declaró quien representa al rey Melchor a EFE.

PARADAS CON ENCANTO

En su caminata ante los curiosos viandantes, y sumergidos en la alegría que vive Argentina tras haber ganado su tercer Mundial de fútbol el mes pasado, pudo verse también a sus majestades con una emulada Copa del Mundo en las manos.

Los magos de Oriente continuaron su marcha hasta la puerta del bar London City, de la emblemática avenida de Mayo, histórico refugio de intelectuales y políticos y en cuyas mesas se cree que Julio Cortázar escribió su primera novela publicada, “Los Premios” (1960).

Seguidamente, se subieron a una carroza junto a un portal de Belén, para trasladarse sobre ruedas hacia otro bar con encanto, la confitería Las Violetas, en el barrio de Almagro, local que fue frecuentado por ilustres como la poetisa Alfonsina Storni y elegido en 2017 como mejor Café Notable en una encuesta ciudadana.

El periplo real continuó en el Café Margot, situado en el barrio de Boedo desde 1904 y famoso por su sandwich de pavita en escabeche, y prosiguió en la rotisería Miramar, en San Cristóbal, que antes de ser la clásica tienda y bodegón que es desde hace más de 70 años, se dice que fue una fábrica de sombreros con clientes como el mismísimo Carlos Gardel.

UN RECORRIDO SOLIDARIO

La Cámara de Cafés y Bares de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés organiza esta caravana -que alcanza su quinta edición- del Día de los Reyes Magos en Buenos Aires, una fiesta que, con el paso de los años y al coincidir en el momento de mayor auge vacacional, fue perdiendo peso entre los porteños.

“Era feriado el 6 de enero, y es un festejo que era mucho más importante que Papá Noel. Los chicos realmente, el regalo importante lo recibían para Reyes”, explica Felipe “Toto” Evangelista, presidente de la Subcomisión de Bares Notables de la Cámara de Cafés y Bares.

Como punto final a la caravana de Melchor, Gaspar y Baltasar, los reyes se desplazaron a dos hospitales infantiles para entregar a los pequeños pacientes juguetes recibidos de forma solidaria en los últimos días.

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